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La decisión de estructura

Fondo individual o colectivo: cuál conviene

Es la primera decisión estructural del régimen y la que menos se discute. En la mayoría de los casos la respuesta es obvia, pero conviene saber por qué.

Ley 27.802 · Decreto 408/2026 · Actualizado en agosto de 2026

La diferencia, en una línea

En el fondo individual, el vehículo es tuyo: lo integra tu empresa sola, o tu grupo de sociedades vinculadas. En el fondo colectivo, varios empleadores comparten el mismo vehículo, cada uno con su cuenta individual separada e identificada por su ID FAL.

En los dos casos tu cuenta es un patrimonio separado, inembargable, y nadie más puede tocar tu dinero. Lo que se comparte en el colectivo es el vehículo y su política de inversión, no las cuentas.

Qué cambia en la práctica

DimensiónIndividualColectivo
Política de inversiónLa definís vos con la administradoraLa define el vehículo, es la misma para todos
CostoEl tope legal es el mismo, pero un vehículo chico rinde peor la escalaReparte la estructura entre más participantes
ReporteríaA medidaEstandarizada
Poder de negociaciónDepende del volumen que aportesEl del vehículo entero
PortabilidadIgual en ambos: ventanas de junio y diciembreIgual

El tope de costo es el mismo

Acá conviene ser preciso, porque circula confusión: el régimen fija un tope global e integral del 1 % anual sobre el patrimonio administrado, que comprende la totalidad de las contraprestaciones de todos los intervinientes. Ese techo rige para los dos formatos.

Lo que cambia no es el techo sino qué tan cerca de él te van a cobrar. Un vehículo individual con un patrimonio chico tiene la misma estructura de costos fijos que uno grande, repartida entre menos plata. Ahí es donde el colectivo saca ventaja.

Cómo decidir

Si tu masa salarial es chica o mediana, el colectivo es casi siempre la respuesta. La política de inversión estandarizada no es una limitación real cuando el fondo va a tener pocos millones acumulados, y el costo relativo va a ser mejor.

Si tenés varias sociedades vinculadas, el individual de grupo empieza a tener sentido: consolidás volumen, negociás mejor y unificás la reportería, sin depender de terceros.

Si tu nómina es grande y estable, el individual te habilita a pedir una cartera con más duration, que a lo largo de los años puede significar una diferencia importante de rendimiento.

El factor que casi nadie mira: la rotación

La política de inversión debería salir de tu tasa de rotación, no del tamaño de la empresa.

Una nómina con alta rotación necesita liquidez, porque el fondo se va a usar seguido y en montos impredecibles. Una nómina estable, donde las desvinculaciones son excepcionales, tolera plazos más largos y por lo tanto una tasa real mejor. El régimen ya exige un mínimo del diez por ciento en liquidez y límites de concentración por emisor fijados por la CNV, pero dentro de ese marco hay margen para elegir.

Si no sabés tu tasa de rotación, es el número que hay que buscar antes de esta decisión. Sale de dividir las bajas del último año por la dotación promedio.

Tu número concreto

Poné tu masa salarial y mirá cuánto junta tu fondo.

La calculadora hace la cuenta con los datos de tu empresa: aporte mensual, acumulado con rendimiento y cuántos sueldos llega a cubrir.